Ataúdes Colgantes


sagada-2En la isla de Luzón, al norte de Manila, en Filipinas, se encuentra el poblado de Sagada, inmerso en un paraíso verde rodeado de montañas. Allí viven los igorrotes, una tribu que desde hace siglos practican una costumbre extraña y singular.

En efecto, estos habitantes de la zona de Segada han conservado una costumbre funeraria muy particular. Sus muertos son despedidos en ataúdes de madera que en lugar de ser enterrados, son elevados a lo alto de los acantilados, según ellos, lo más cerca posible del cielo.

Esta práctica que ha permanecido hasta hace unos pocos años atrás, y que se mantiene aún en muchos, fue una costumbre que llegó de sus ancestros durante más de 2.000 años. Los ancianos de la tribu eran los encargados de tallar sus propios ataudes, los cuales, una vez llegado el momento, eran colocados en el interior de cuevas elevadas o simplemente en lo alto de las montañas, atadas con barras de metal.  En el caso que por debilidad o alguna razón física se los impidiera, eran sus hijos o parientes los que se encargaban de elaborar esa última morada.sagada-8

Al fallecer, la persona es colocada en su ataud en posición fetal, ya que la creencia indica que debe dejar este mundo en la misma forma en que llegó.  Se lo envuelve en mantas y es atado con hojas de ratán, para luego ser llevado hasta un acantilado mientras los dolientes tratan de agarrar el cadáver para despedirse. Esto se debe a la creencia que es de buena suerte ser manchado por la persona muerta, ya que de esa manera se puede poseer las habilidades o la suerte de aquel.

Una vez que se llega al acantilado, el ataud se lo ata o se lo clava a la pared de piedra y allí permanece para siempre, ya que se piensa que al estar cerca del cielo serán llevados muy rápidamente por sus espiritrus ancestrales.lugaresterrorificos39 images images (1)

Es posible que esta práctica se haya originado en China, ya que hay tribus en el sur de ese país, como el Bo y Guyue, que entierran a sus muertos en el lado de los acantilados también. Además, algunos de estos ataúdes se remonta a la dinastía Zhou (1027-777 DC). Por lo tanto, es posible que el contacto entre los dos pueblos haya permitido la difusión de esta costumbre.

Según fuentes históricas chinas, el pueblo Bo creía que los ataúdes que se establecen en lugares altos eran auspiciosas y daban buena fortuna a quienes lo practicaban. Por otra parte, las dificultades de la vida terrenal incitaron al pueblo de Bo a buscar una vida futura que fue pacífica y tranquila, y esto se consigue gracias a que sus ataúdes eran colocados en el lado de los acantilados. descarga ataud-colgantes

El pequeño poblado filipino de Sagada, rodeado de una exhuberante belleza natural, sigue siendo un sitio impactante toda vez que uno mira hacia arriba y ve miles de ataudes colgando de las paredes rocosas de sus bellas montañas.

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