Armalcolita


1413Como todos sabemos, la Luna es el único satélite natural de nuestro planeta. Y aunque no lo notemos, todos los años, la Luna se aleja unos cuatro centímetros de la Tierra. Su nombre proviene del latín “lux, lucis”, y del griego “leukos” y significa “la que ilumina” .

La Luna es excepcionalmente grande con respecto a la Tierra pero aún así,  su superficie total es menor que toda Asia.  Curiosamente han llegado más hombres a la Luna, que los que han investigado las grandes profundidades marinas, ya que han sido doce los astronautas que pisaron su suelo.images

Una persona que pese 90 kilos, en nuestro satélite solo marcaría 16 kilos en la balanza.  Muchos han soñado con la Luna, desde los románticos hasta los poetas, pero el que se pasó de vivo fue un chileno llamado Genaro Fajardo Vega, abogado, quien en 1953 pagó 42.000 pesos de la época para oficializar la escritura de compra del satélite en la oficina de Bienes Raíces de la ciudad de Talca. Pese a eso, en 1967, se firmó un tratado en las Naciones Unidas por el cual se prohíbe este tipo de transacciones de objetos fuera de nuestro planeta.

El Monte Leibnitz en la Luna es muy pocos metros mas bajo que nuestro Everest , mientras que en la cara oculta, el cráter Apolo tiene más de 500 kilómetros de diámetro.  Aunque desde aquí no los veamos, los sismos por allá son mucho más frecuentes que en nuestro planeta, a razón de 8 a 10 movimientos fuertes por día.  En la Luna no hay viento ni sonido, no se puede silbar y sin traje espacial la sangre humana hierve en forma instantánea.descarga (3)

Las misiones “Apolo” de EEUU y el programa “Lunik” de la Unión Soviética, han traído casi 400 kilos de rocas lunares, y entre los minerales descubiertos está la “armalcolita”, bautizada así en homenaje a los tres primeros astronautas que llegaron a la Luna en Apolo XI, en julio de 1969: Amstrong, Aldrin y Collins.

Cuarto_menguante

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