La Bicicleta


Pinatubo_ash_plume_910612Sumbawa es una bella isla de Indonesia, que cuenta actualmente con más de un millón de habitantes y una biodiversidad maravillosa.

Forma parte de lo que se conoce como el Arco del Zonda y está ubicada en una región peligrosa, nada menos que en el Cinturón de Fuego del Pacífico.

Nada hacía presumir que el 10 de abril de 1815, esta zona iba a pasar a la historia por la explosión volcánica más poderosa y destructiva de la era moderna. En efecto, esa jornada fue excepcional., porque allí, casi en el medio de la isla se levanta el volcán Tambora, el cual reventó provocando un estallido equivalente a cuatro veces la explosión del Krakatoa, siete décadas más tarde (Ver  aquí: “LA EXPLOSIÓN DE LA HISTORIA”).

Los gases sulfurosos y las cenizas ardientes, cubrieron el mundo y provocaron a los pocos meses un enfriamiento global conocido como “el año sin verano”.

La erupción mató a 117.000 personas en regiones cercanas y arrasó por completo el reino de Tambora, asentado al pie del volcán. La impresionante avalancha de piedra pómez, ceniza y lodo, arrasó la ciudad y la enterró casi medio metro, aniquilando allí  a más de 10.000 personas, logrando sobrevivir milagrosamente sólo cuatro.

En el año 2004, es decir 191 años más tarde, un grupo de científicos logró localizar los restos de este reino de Tambora. Se desenterraron vasijas de bronce y cerámica fina, elementos de vidrio y herramientas de hierro a más de 25 kilómetros del volcán.  La tremenda explosión le quitó a la montaña casi mil metros de altura, reduciéndola a 2851 metros.

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En 1816 y 1817, a raíz de esta erupción sucedieron hechos extraños en el planeta. Por ejemplo en Nueva Inglaterra cayó nieve en pleno verano, lluvias heladas eran comunes en Europa y la temperatura del planeta entero descendió tres grados en promedio. Las lluvias azotaron regiones enteras y nevó en varios lugares cálidos como Mexico y Guatemala. En mayo de 1816 una tremenda helada quemó las cosechas de EEUU y varios ríos se congelaron en latitudes cercanas al ecuador.  Se perdieron las cosechas europeas y las del nordeste de Norteamérica, provocando una imparable estampida de precios en los alimentos por lo cual recrudeció la miseria. Explotaron disturbios en Irlanda, Gran Bretaña y Francia y fueron varios los saqueos de almacenes de granos. En China se perdió toda la producción de arroz y causó una penosa hambruna. Al aumentar la avena, aumentó el precio de los caballos que eran el medio de transporte por excelencia en esos tiempos. El precio del transporte, los fletes y los viajes de negocios se encarecieron tanto que provocaron una estampida de precios de efecto dominó.

Y esta locura de la naturaleza que provocó el quiebre de la economía mundial hizo que la creatividad del hombre se agudizara. Así fue que un joven alemán llamado Karl Drais puso su imaginación en movimiento y creó una novedosa y económica manera de trasladarse. Y así nació la bicicleta, la cual fue presentada en sociedad el 12 de junio de 1817 en la ciudad de Mannheim, Alemania.  Fue el primer vehículo de dos ruedas movilizado por la energía humana.

Y todo gracias a un rebelde volcán en erupción…

Karl Drais y la primera bicicleta

Karl Drais y la primera bicicleta

 

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