Cohetes Fantasmas


Muy poco tiempo después del final de la Segunda Guerra Mundial, varios países europeos y sobre todo Suecia, observaron con enorme preocupación, cómo varios objetos voladores sin identificación alguna, sobrevolaron sus cielos.descarga (16) images (11)

Se pensó en aquel momento que los rusos, que habían tomado la base alemana de Peenemunde donde los nazis experimentaron los primeros cohetes, fueran los causantes de esas apariciones misteriosas sobre el cielo sueco. Sin embargo, no solo los rusos negaron tal acusación sino que las características de los objetos distaban muchas veces de las formas y colores de las tan temidas V1 y V2 o incluso de las características de la época para alguna nueva arma desconocida.

Los bólidos no provocaban estelas, ni humo. Algunos parecían flotar y otros provocaban apagones. La mayoría de los incidentes eran silenciosos e incluso alguno apuntó contra vehículos tripulados. La ciencia y las fuerzas armadas suecas nunca supieron frente a que se encontraban y estaban completamentge desorientados.

A lo largo de varios meses, se registraron sobre Suecia, más de mil avistamientos de extraños cohetes que cruzaban ciudades y campos a altísima velocidad sin dejar rastros.  También se vieron sobre Portugal, Grecia, India y norte de Africa.  Las autoridades de Estocolmo, en 1946, declararon que no tenían explicaciones para el 20% de los avistajes, ya que no se trataban de aviones, ni bombas, especulando que tal vez pudiera ser un arma secreta de la cual hasta el día de hoy no se supo nada.

En un informe elaborado por el Ministerio de Defensa Aérea, con fecha 11 de julio de 1946, el testigo Erik Reuterswald declaró que había observado un fuerte rayo de color verde y blanco, desplazándose con un diámetro cinco veces superior al de la luna. Logró fotografiarlo y entregó la película a los investigadores, los cuales lamentablementger no arribaron a conclusión alguna.

El mismo día varios testigos en una playa de Njurunda, en Suecia, observaron una esfera de color verdoso de unos tres metros der diámetro que cayó a tierra provocando un cráter de casi dos metros. Todos afirmaron que apenas hizo ruido y era mas brillante que el sol.  Iba a muy baja velocidad y descendió en un ángulo de 40 grados impactando en la arena. Alrededor quedó una escoria porosa de varios colores, quemados del amarillo al negro, junto a algunos trozos pequeños que se convirtieron en polvo al menor contacto con las manos, provocando una picazón como si fuera ácido.

A diez metros del cráter se encontró un objeto marrón con un hueco cilindrico. Las autoridades militares se hicieron cargo de la investigación que arrojó un resultado sensacional. Reunieron un poco de material bajo el microscopio, lo cual parecía un trozo de papel gris-blanco con cuadrículas tipo tablero de ajedrez. La capa no era mayor al milímetro y presentaba piezas de carbono. Se aseguró que no pertenecían a un meteorito, aunque los resultados finales nunca se conocieron.

La noche del 19 de julio de 1946 los alrededores del Lago Kölmjärv (Suecia) son tomados por la policía y la Guardia Nacional impidiendo el acceso a la zona. Tienen orden de custodiar el área hasta la llegada del ejército.

Durante la mañana de aquel día, el granjero Knut Lindbäck había llamado a la policía para informar que un misterioso bólido con alas, de casi 2 metros de envergadura, de color gris-marrón se había precipitado en el lago a unos 50 metros de la orilla. La colisión causó una gran explosión comparada a la detonación de una bomba. Las autoridades locales conocedoras del interés que despertaba en el gobierno la presencia de aquellos proyectiles sobre su territorio realizan una llamada al Comando de Defensa de Morjärv, que a su vez notifica el incidente al Departamento de Defensa. Durante la mañana del 20 julio los militares llegan al lago. El teniente Karl-Gosta Bartoll que ha recibido una llamada del coronel de su regimiento se pone al mando de la investigación oficial con la intención de encontrar restos del enigmático proyectil.images (10) aaaaaaa

investigación sobre el lago. 1946

investigación sobre el lago. 1946

En el lugar fabrican una rudimentaria balsa sin materiales metálicos para que no interfiera en las labores de los detectores de metal que van a desplegar sobre el lago. Gosta Bartoll examina detenidamente el fondo del lago y observa que en una zona determinada el fondo esta agitado y emergen multitud de burbujas. Allí, entre 20 y 50 metros de profundidad, los militares suecos localizan un cráter de unos 30 metros de diámetro, que según las apreciaciones del teniente tuvo que ser provocado por un artefacto explosivo muy potente, el equivalente de al menos 30 kg de dinamita. Dentro de éste cráter la vegetación está muy deteriorada. Sin embargo no encuentran ningún tipo de rastro metálico en la zona. Durante varios días se examina palmo a palmo el lago sin encontrar nada, pese a que se tomaron más de 3.000 muestras del fondo. Ni siquiera las lecturas de un contador Geiger consiguieron alguna lectura anómala. Se pensó entonces en drenar el lago pero su excesivo coste impidió que se ejecutase y el misterio quedó tan sumergido como la nave que entró al agua.

El teniente señalo que: “Estoy totalmente convencido de que algo ha caído en el Lago Kölmjärv, pero por desgracia no lo hemos encontrado. Todo sigue siendo un misterio para mí y probablemente nunca se resolverá”.

Los avistajes de este tipo de naves se han repetido en Suecia a lo largo de los años, esporádicamente, pero sin ningún tipo de explicación por parte de los científicos. Han pasado muchas décadas desde la finalización de la Segunda Guerra y varias desde el fin de la guerra fría. Sin embargo, aún hoy, nadie ha explicado de que se trataban estas misteriosas naves que sobrevolaron varios países europeos, provocando apagones o cruzando a altas velocidades cayendo en lagos o estrellandose en tierra sin dejar rastros.

¿Podrían tratarse de armas secretas o tal vez estamos frente a un misterio que viene de otras partes del Universo?

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