El Cráter Barringer


asteroide_colisaoNo había nadie en ese momento en América del Norte. El hombre aún no había llegado. En esos tiempos, entre 30.000 a 50.000 años atrás, una gigantesca mole rocosa llegó del cielo a increíble velocidad y se estrelló contra el planeta, muy cerca de donde actualmente están las ciudades de Flagstaff y Winslow, en Arizona, en las proximidades del Cañón del Diablo, en Estados Unidos.

El impacto provocó una enorme depresión con forma de plato sopero, con un diámetro de 1.250 metros y una profundidad de 174 metros, realmente impresionante.

Fue recién en 1871 cuando fue descubierto, ya que sus bordes se asemejan a una lomada no muy pronunciada. En un principio se creyó que era de origen volcánico, pero en 1890 se hallaron fragmentos de hierro, lo que condujo a los científicos a descartar lo volcánico e inclinarse por su origen sideral.

Meteor_Crater,_Arizona

En 1902, el doctor Daniel Barringer, ingeniero de minas de Filadelfia, estaba tan convencido que el enorme cráter tapaba un inmenso meteorito rico en hierro, que compró el terreno y comenzó a excavarlo cuatro años más tarde. A los 300 metros de profundidad apareció un número creciente de fragmentos ferrosos y ferroníquel, pero a los 420 metros la obra se atascó, obstruida al parecer por material volcánico sólido. La excavación fue suspendida en 1929 por falta de fondos, pero para ese entonces la comunidad científica ya no necesitaba más pruebas.

Se sigue discutiendo pese a eso, el tamaño del aerolito. Varían los cálculos entre dos millones a catorce millones de toneladas de peso y un diámetro que puede ir desde los 80 a los 120 metros.  Aún así, si sus dimensiones hayan sido inferiores, su impacto con nuestro planeta debió revestir caracteres de cataclismo, ya que la detonación no pudo haber sido menor a 40 veces las explosión de Hiroshima. Eso debe haber lanzado a la atmósfera 100 millones de toneladas de roca pulverizada y las gotas de metal fundido han debido rociar un espacio de 260 kmts cuadrados. Incluso muy posiblemente haya influído en un cambio climático a nivel global

En 1960 se descubrieron en la cuenca vestigios de coesita y estisovita, dos raras formas de sílice cuya producción artificial sólo es posible a presiones y temperaturas extremas. Su presencia natural en la zona, disipó toda duda. Algo enorme llegó del cielo.  La versión de Barringer fue reivindicada y ahora el cráter lleva su nombre.

En 1967, el supercráter americano, el orificio de gran impacto de más fácil acceso en el mundo, fue declarado Monumento Nacional.


Meteor
Crater86-126w NYT2009012015594807C

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