Dueños del Himalaya


maxresdefault-1
En las altas montañas del Himalaya habita un misterio: un extraño y esquivo ser que en el Tibet recibe el nombre de metoh kangmi y que en el mundo se lo conoce con el apelativo vulgar de yeti.

Es un misterioso animal bípedo que camina ligeramente inclinado hacia adelante. Dicen que tiene todo el cuerpo cubierto de pelo lacio que le deja libre solamente la cara. La piel es blanca o rojiza y la cabeza es ovalada y puntiaguda, rematada por una cresta pilosa que deja ver una frente pronunciada con ojos hundidos y mandíbulas muy fuertes. El cuello y la espalda son anchos y los brazos llegan hasta las rodillas. Las piernas son robustas y los pies son bien grandes con el dedo gordo ligeramente inclinado hacia fuera, lo que demuestra que no es un oso, sino más bien un primate.

Los testigos que se han cruzado alguna vez con él, dicen que desprende un olor muy fuerte y bastante nauseabundo.  Se afirma que hay varios tipos de yeti y que el más grande, llamado “dzu-teh” por los habitantes de la zona, mide más de dos metros y medio de altura. El ADN de uno de sus largos pelos, recogido en la zona de Bután, ha sido analizado en el año 2001 en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford, con el resultado de que no se ha podido identificar el animal del que procede.

En un templo de Nepal, se guardan celosamente varias piezas halladas en los alrededores, tal como un trozo de cráneo y además los moldes de pisadas que superan los 45 centímetros de largo.

El yeti, huidizo y esquivo, es sin lugar a dudas, uno de los grandes misterios del mundo animal.

 

Grand-yeti_ yeti

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *