¿Existió el Arca?


Monte Ararat

Monte Ararat

La Biblia, en el libro del Génesis narra la extraordinaria historia del diluvio universal y el arca que fue construida para salvar la raza humana y preservar la creación.

Pero,  ¿esta historia es real o sólo es producto de la fértil imaginación de los escribas?  ¿hay pruebas concretas de la existencia de un barco de estas caracteristicas?

Según la Biblia,  Dios observó la violencia, la maldad y, en definitiva, los pecados del género humano, y decidió  borrarlo de la faz de la tierra, acabar con todo y empezar de nuevo. Lo hizo mediante la llegada de las aguas y provocando un diluvio de proporciones gigantescas. No obstante, reconoció a un hombre bueno, llamado Noé que sería  el elegido para preservar la raza humana.
El Creador avisó a Noé  lo que iba a ocurrir, y le dio instrucciones detalladas de qué debía hacer para salvarse él, su esposa y también a sus hijos Sem, Cam y Jafet , así como sus respectivas mujeres. Su misión era construir un arca en la que, además de su familia, introduciría siete parejas de cada uno de los animales puros y una pareja de los impuros.  Las indicaciones fueron precisas: Un barco con forma de casa y un tejado a dos aguas. Multitud de espacios. 300 codos de eslora, 50 codos de manga y 30 codos de puntal. Las medidas, aunque de todo punto insuficientes para la diversidad animal del planeta, sí son adecuadas para la navegabilidad y los rigores de las aguas turbulentas. Según las escrituras, llovió durante 40 días y 40 noches. Después, las aguas fueron descendiendo en su nivel, y el arca fue a asentarse sobre el monte Ararat.  Si bien la historia no parece posible, el relato bíblico tiene algunas fisuras pero podría ser parcialmente cierto.noé 1216390281_extras_portadilla_0

El monte Ararat se halla en la actual Turquía, y tiene 5.165 metros de altura. En 1959 un piloto aéreo turco tomó unas fotografías del monte, en las que parecía vislumbrarse los restos de un barco, algo que corroboraron expertos como el estadounidense en fotogrametría Brandenburger. Sus dimensiones coincidían, además, con las medidas del arca descritas en la Biblia. También el explorador francés Ferdinand Navarra visitó el monte en varias ocasiones, en los años 50, llegando a encontrar un gran madero tallado, que debió pertenecer a una enorme estructura más compleja. Llevó los restos a Francia para ser estudiados pero no se arribó a conclusión alguna.
Hace apenas un tiempo atrás, en diciembre de 2012, un grupo cree haber hallado el Arca de Noé en el monte Ararat y ha pedido que el Gobierno de Turquía ayude a establecer un monumento nacional para atraer a peregrinos.
“Mediante las imágenes captadas por satélites militares y de la Agencia Central de Inteligencia, y de radar que penetra el suelo, se ha localizado el Arca de Noé a 5.059 metros de altitud en las laderas del Ararat”, afirmó en conferencia de prensa Daniel McGivern, presidente de Shamrock-The Trinity Corporation.descarga (1) ararat-arca

En realidad, lo que según McGivern se ha detectado es una pieza rectangular, de madera, de unos 7,5 metros de ancho y 37,5 metros de longitud, a 7 metros de profundidad dentro de un glaciar de más de 90 metros de espesor.  El macizo del Ararat, con un diámetro de unos 40 kilómetros en la frontera turco-iraní, contiene la montaña más alta de Turquía.
Según la Biblia, allí encalló el arca en la cual Noé, con sus tres hijos y las respectivas esposas de los cuatro, más parejas de diversos animales y sobrevivieron al Diluvio Universal.
McGivern y el fotógrafo Pedro Venegas, quien describió las penurias de la exploración en esa región, dedicaron la mayor parte de la conferencia de prensa a las teorías que confirman una inundación catastrófica que cubrió el planeta hace unos 5.000 años.
“La no creencia en el Arca va contra el Corán, contra la Biblia, contra la Torá”, señaló McGivern refiriéndose a los libros sagrados de musulmanes, cristianos y judíos. “Este hallazgo es una señal de los tiempos”.

“El análisis espectrográfico ha identificado el material como madera, y esto en una montaña volcánica totalmente desprovista de vegetación”, señaló McGivern.
“¿Qué otra cosa podría ser sino una parte del arca, que según la Biblia medía entre 120 y 165 metros, y que llegó allí como resultado del diluvio que mencionan las tradiciones de culturas en todo el planeta?”, se preguntó.

El análisis espectrográfico identifica los elementos y compuestos y elucida la estructura atómica y molecular por la medición de la energía radiante absorbida o emitida por una sustancia en frecuencias de onda características del espectro electromagnético.
Pero el mismo McGivern, que declaró su confianza en ese método de investigación científica y en las tecnologías de radar y satélites, dijo que, aunque se pudiese recuperar un pedazo de la madera supuestamente incrustada en el glaciar del Ararat, el método del carbono 14 no serviría para indicar su antigüedad. 
Si pudiera comprobarse fehacientemente la presencia del arca en estas zonas y no quedaran dudas respecto a su existencia, la civilización humana podría hallar respuesta a muchas preguntas, pero al mismo tiempo nacerían otras nuevas. 

¿Pudo albergar la nave a todas las especies de este mundo? ¿Cuándo bajaron las aguas, porqué el arca no bajó con ellas? ¿alcanza un trozo de madera muy pequeño para probar la existencia de un barco diez veces más grande que la de los colonizadores que vivieron siglos después? ¿El cambio del Creador sirvió o el hombre sigue siendo malo por naturaleza?

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