El Bosque de los Suicidas


El Monte Fuji, es tal vez uno de los puntos más bellos del planeta. En el corazón mismo del Japón, el Fuji con sus 3776 metros de altura, se levanta majestuoso y con una gracia digna de un emperador.descarga (6)

Sin embargo no todo es armonía y placer en el Fuji. Justamente a su falda se encuentra el bosque de Aokigahara, conocido también como Jyukai o Mar de Arboles, que con sus 3.000 hectáreas de extensión, es una mezcla de salvaje naturaleza con morbosa pasión. Este es el lugar elegido por decenas de japoneses para poner fin a sus vidas. Con un promedio cercano al centenar de muertes por año, el bosque es el reducto de suicidas y fue durante los tiempos del Japón feudal del siglo XIX el espacio donde las familias pobres y azotadas por hambrunas y epidemias, abandonaban a sus hijos que no podían alimentar.6139712647_7ccc3da3bf_z images (3)

La cercanía de la capital también es una de las causas por las que muchos suicidas eligen este sitio, aunque la razón más lógica es el castigo que la ley japonesa le impone a la familia de los que buscan la muerte por mano propia.  En Japón, los familiares tienen que correr con los gastos que ocasionan o que puedan provocar los suicidas. Por ejemplo si alguien se arroja a las vias y provoca un accidente o incide en el atraso a los demás pasajeros, la familia tendrá que indemnizar a todos, incluso a la compañía ferroviaria.  Sin embargo, el bosque es gratis y matarse allí no complica a ningun familiar.

Cada tanto puede encontrarse carteles con inscripciones como por ejemplo: “Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Por favor, piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo”.  La cartelería ha sido distribuida en las zonas más críticas, pero aún así no alcanza para frenar la muerte.descarga (8) descarga (7) aokigahara_15

Anualmente 300 operarios se adentran en el bosque para localizar los cadáveres que no han sido encontrados por los visitantes y guardias forestales. Incluso la policía patrulla los alrededores en busca de posibles suicidas.

Se decía también, sin fundamento que lo avale, que el bosque poseía una maléfica fuerza magnética que atraía a los suicidas, pero esto es falso y no hay magnetismo alguno que explique tantos actos contra la propia vida.  El Jyukai es una belleza para la vista y un problema para las autoridades.

Como telón de fondo, la maravilla del Fuji vigila la región.

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