El cura volador


images (12)En el año 1783 los hermanos Montgolfier fueron los inventores del aerostato. Ascendieron a los cielos mediante su mítico globo y toda Europa aplaudió su genialidad, convirtiéndolos en héroes mundiales.

Sin embargo, ochenta años antes, un cura jesuita había realizado la misma hazaña, sin tener la dicha de figurar en ningún registro histórico por culpa de la Iglesia Católica que no veía de buen grado su diabólico invento.  Se llamaba Bartolomeu Lourenco de Gusmao y fue, sin dudas, el verdadero pionero del vuelo en globo.

Había nacido en San Pablo, Brasil, pero muy joven fue enviado a Portugal donde terminó sus estudios y se recibió de sacerdote jesuita. Apasionado por la física, inventó entre otras cosas, un sistema para cocinar basado en el poder de las radiaciones solares. Pero lo que lo catapultó a la popularidad de sus tiempos fue algo más espectacular. Una tarde observó cómo una pompa de jabón se elevaba si se la llenaba de aire caliente y basado en ese principio surgió en su mente la idea de hacer lo mismo con un aparato más pesado que el aire.

El 8 de agosto de 1709, luego de experimentar durante años con globos de papel y de tela, realizó una exhibición pública con la presencia del rey de Portugal, Juan V, de diplomáticos, grandes dignatarios y religiosos, los cuales vieron ascender por sobre sus cabezas un enorme globo fabricado por Bartolomeu.  El experimento se realizó en la Casa de Indias de Lisboa y el aparato subió varios metros por encima del suelo. Desde ese día, se lo conoció a este brasilero, con el mote de “el padre volador” y su nave se la bautizó con el nombre de “Passarola”.

Lamentablemente estaba muy adelantado a la época y no tuvo la suerte ni el apoyo que se merecía. El Papa Inocencio XIII no quería mucho a los jesuitas y por otro lado la Santa Inquisición veía el invento como una presencia diabólica que surcaba los cielos, razón por lo cual reprendieron severamente al padre Bartolomeu que tuvo que ausentarse de Portugal y radicarse en España donde falleció en 1724 sin haber logrado imponer su nave.

La mítica ascensión inicial quedó plasmada en muchos libros de su época y es muy posible que haya sido fuente de inspiración para los hermanos Montgolfier.

La gloria ha sido para ellos, pero sin ninguna duda y basados en los registros históricos, el verdadero pionero del vuelo en globo, fue un ignoto cura jesuita nacido en Brasil.

 

montgolfier1 Ascensión_de_un_Montgolfier_en_Aranjuez

 

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