El Lóbulo de Lincoln


El Monte Rushmore, en los Estados Unidos, es famoso por presentar los enormes rostros de cuatro presidentes americanos: Lincoln, Roosevelt, Jefferson y Washington.

Sin embargo, lo que no es muy conocido es el secreto que guarda el lóbulo frontal de la imagen de Abraham Lincoln. En ese lugar hay una entrada secreta que desemboca en una de las salas mejor resguardadas de aquel país.

Concebida en la década de 1930 por el diseñador Gutzon Borglum, la sala denominada como Hall of Records fue diseñada para ser una bóveda donde guardar una selección de documentos que narraran la historia de Estados Unidos.

Borglum se pasó 14 años planeando, esculpiendo y supervisando un monumento que una vez terminado debía mostrar esas imponentes figuras de 18 metros de altura. El hombre también quería dejar su impronta en la obra con un detalle, algo misterioso que agrandara la importancia de tan impresionante logro artístico.

Para asegurarse de ello, diseñó una sala enorme situada justo detrás de la línea del cabello de Abraham Lincoln que contendría toda la información que cualquier persona necesitaría sobre la montaña. No sólo eso, también alojaría documentos históricos como la Constitución o la Declaración de Derechos de Estados Unidos.

Para ello diseño una escalera de 240 metros que llevaba a una sala enorme detrás de las caras presidenciales. Sobre la entrada del vestíbulo iba a colgar un águila de bronce de once metros de envergadura y allí se guardarían bustos de famosos, documentos cifrados y una lista de contribuciones estadounidense a la ciencia, el arte y la industria

En  1927, se habían iniciado las obras del Monte Rushmore con 30 hombres dedicados exclusivamente a romper la roca con dinamita. Una obra titánica donde el gobierno de Estados Unidos subvencionó la mayor parte de la mano de obra, la cual llegó a ascender a casi 1 millón de dólares.

Sin embargo, Borglum murió en marzo de 1941 con el proyecto sin terminar y la sala no llegó a cumplir su cometido, hasta 1998, momento en el que el gobierno decidió revivir el sueño del escultor instalando un registro de la historia del país dentro de la sala. La sala pasó a albergar la Constitución de los Estados Unidos, la Declaración de Independencia, la Declaración de Derechos, una biografía de Borglum y las breves descripciones de cada uno de los presidentes que figuran en el monumento, todos sellados detrás de una losa de granito gigante.

Esta singular sala ubicada en el lóbulo de Lincoln no está habilitada al público y es uno de los sitios que la mayoría de los propios americanos desconoce.

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