El Misterio de Malta


descarga (20)Si bien la ciencia se ha desarrollado en los últimos años a una velocidad deslumbrante, todavía no ha logrado desentrañar algunos misterios que parecieran no ser tan complejos. Uno de ellos es el de la pequeña isla mediterránea de Malta.

Esta isla está surcada por estrías que tienen una profundidad de hasta 60 centímetros, talladas en la roca desnuda y sin explicación hasta el dia de hoy.  A simple vista parecen prolongadas canaletas, cicatrices en el suelo que no logran convencer totalmente a nadie que pretenda explicarlas. Corren a pares por todo el paisaje maltés y terminan en campos, caminos o casas, sobre acantilados o incluso en el mar.  Es frecuente observarlas al lado de las carreteras modernas.

En un lugar apodado “Entronque Clapham”, las hay por decenas y se bifurcan y entrecruzan como complejas vías de un ferrocarril inexistente, de ahí el nombre del lugar que homenajea a una vieja estación londinense de mucho tráfico.  Por eso la pregunta es casi inevitable: ¿sería posible que las extrañas estrías sean los restos del sistema de transporte de una antigua y desconocida civilización?.

Una pista de este intrigante acertijo es que muchos de los surcos llegan hasta la entrada de aldeas de la edad de bronce y esto ha hecho que los arqueólogos lleguen a la conclusión de que las huellas fueron hechas por los habitantes de la isla hacia el año 2.000 a. C., pero no logran explicar cómo ni para qué.Malta 295 descarga (21) arqueologia-misteriosa-cart-ruts-malta-restos-civilizacion-atlante_6_1272557

Según una teoría, los surcos servirían para el desague, pero esto se ha descartado porque no existen huellas de erosión por agua. Aunque el transporte parece ser más factible, no habrían podido pasar vehículos rodantes, pues los pares de surcos no son siempre paralelos, ya que la anchura que los separa es variable, de modo que trabarían las ruedas o directamente las arrancarían. Además, un trineo con patines fijos no funcionaría en curvas cerradas, las cuales hay muchas.

La respuesta al enigma podría estar en una especie de carro deslizante, una especie de trineo primitivo compuesto de dos pértigas con la carga colgada al medio. Las pértigas se apoyarían en un extremo y se arrastrarían por el suelo en el otro dejando hondas huellas en la roca. Pero …¿cómo se movían estos carros?.  Los cascos o pezuñas de animales habrían desgastado la roca, e incluso los pies descalzos habrían alisado la superficie de tanto pasar, pero además de los surcos no existen las más mínimas marcas.

El misterio persiste y eso fascina tanto a turistas como arqueólogos, aunque por ahora estemos lejos de saber la verdad.

 

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