El Rey Sol


Luis XIV de Francia, más conocido como el Rey Sol, reinó hasta su muerte a los 77 años. Llevó a Francia a una de sus épocas mas gloriosas, consiguiendo crear un regimen absolutista y centralizado, a punto de considerarse su reinado como el prototipo de la monarquia absoluta en Europa.608844_280

Se le atribuye, tal vez inciertamente, una frase famosa: “El Estado soy yo” solía decir, aunque eso no lo salvó de ser un simple mortal, tan cornudo y engañado como el mas simple de los humanos.

La historia relata que en su palacio de Versalles solía recibir grandes delegaciones de ligares tan remotos como Siam, Persia, Indochina o Issiny, un reino pequeño situado en Africa, entre las actuales Costa de Marfil y Ghana.  Justamente el rey Arda de este pequeño estado fue el que le obsequió como presente por su visita, un esclavo pigmeo que el Rey Sol no supo donde ubicarlo. Por ese motivo decidió regalárselo a su esposa, María de Teresa de Austria y Borbón, la hija del rey español Felipe IV.

La reina utilizaba al pequeño negrito como distracción y curiosidad, le hacía compañía y amenizaba sus reuniones en la corte, mientras el rey se ocupaba de las cuestiones de Estado. Resumiendo la historia, podría decirse que el rey se distrajo, dejando incluso a la reina la facultad de rebautizar al pigmeo con el nombre de Nabo, nombre por demás significativo a esta altura de los acontecimientos. Al fin de cuentas, tanto la reina como el esclavo eran forasteros en tierra francesa y muy pronto se convirtieron en confidentes y algo más. Tanto es así, que se impuso la moda de tener entre las damas de Versalles, un esclavo negro y si era pigmeo mucho mejor.descarga

El 16 de noviembre de 1664, después de un parto por demás complicado y un mes antes de lo natural, la reina daba a luz a su tercer hijo, una bella niña que…oh curiosidad!…era negra.  Ante semejante sorpresa el rey reunió a los médicos de la corte y a integrantes del clero a efectos de encontrar una respuesta natural que logicamente no hallaron. Lo cierto del caso es que el pobre Nabo desaparece de la acción en forma misteriosa y a la reina le dicen que la niña se ha debilitado tanto que a los 48 dias fallece.

Se ha especulado con que Nabo no es otro que el misterioso hombre de la máscara de hierro encerrado en la prisión de la Bastilla, pero no son más que sospechas sin pruebas concretas.  Por otro lado, es casi seguro que la pequeña infanta haya sido trasladada a algun convento para su crianza y de eso hay aún mas dudas. Un cuadro fechado en 1695, es decir cuando la hija de la reina hubiese cumplido aproximadamente 30 años, se encuentra actualmente en la Biblioteca de Santa Genoveva en el barrio latino de Paris. Louise_Marie_Therese1Alli se ve una monja de raza negra, del convento de benedictinas de Moret del que nunca salió y que es, según se sabe, Louise Marie Therese, nacida en 1664 y fallecida en 1732, posible hija del Rey Sol y que llamativamente lleva el nombre del rey la reina.  Ese mismo convento fue constantemente visitado por miembros de la nobleza, e incluso de su hermanastro Luis, el heredero de la corona. Hay dos cartas, fechadas el 13 de junio de 1685 y 15 de octubre de 1695, en las que se conceden importantes pensiones al convento y a la propia monja sin explicación aparente, de 250 y 300 libras, que incrementan las sospechas.

El Rey Sol murió después de 72 años de reinado. Logró grandes avances para su Francia natal, pero descuidó a su esposa que encontró consuelo en brazos de un pequeño y divertido pigmeo negro.

Por lo que parece ser, Luis XIV fue un increíble rey pero no le alcanzó para escapar del sabio refrán que dice que “de los cuernos y la gripe no se salvan ni los reyes…”

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