El Sismoscopio de Zhang



blogger-image-160420396Hace unos dos mil años atrás, durante la dinastía Han, vivió en China un astrónomo, matemático e ingeniero llamado Zhang Heng, al cual se le atribuye el desarrollo del primer detector de terremotos del mundo, lo cual no es poca cosa.

Aunque todavía no se pueden predecir con exactitud los terremotos, puede decirse que se ha recorrido un largo camino para lograr detectar y registrar los movimientos sísmicos.  Parece ser que este proceso fue iniciado hace unos veinte siglos atrás con la invención de un sismógrafo creado por este inventor en el año 132 d.C.  Si bien el dispositivo puede parecer infantil, también era extremadamente preciso o por lo menos lo parecía.descarga-3

Por aquel entonces no se tenía idea de que los sismos eran provocados por el movimiento de las placas tectónicas y eran explicados como disturbios cósmicos, creyendo que todo venía del espacio junto con el descontento de los dioses por actos cometidos por la dinastía gobernante.  Por esa razón era muy importante para los líderes poder ser avisados con anticipación sobre los posibles terremotos que ocurrieran sobre sus reinos al solo efecto de calmar a la sociedad.sismografo2
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El sismógrafo o sismoscopio de Zhang era casi un adorno. Se trataba de una vasija de bronce de gran tamaño, de casi dos metros de diámetro. Ocho dragones serpenteaban boca abajo a lo largo de la periferia del tazón, marcando las principales direcciones cardinales.  En la boca de cada animal había una pequeña bola de bronce y debajo había sentados ocho sapos de bronce, con sus bocas abiertas esperando a las bolas cuando cayeran.  No se sabe muy bien como funcionaba el artilugio, aunque se sospecha que un pequeño y débil palito estaría fijado, sin ajustar, sobre el centro del barril.  Un pequeño movimiento del suelo haría que el palito cayera provocando que un dragón abriera la boca y dejara libre la bola que se engullía el sapo en la dirección correcta. El sonido de la bola alertaba que se estaba produciendo un movimiento no muy lejos e indicaba de donde venía.

A pesar de la ignorancia de la época, nadie creía que esto fuera posible y el aparato era motivo de risa. Sin embargo, una noche del año 138, el sonido de una bola alertó a la población y causó temor entre los funcionarios del palacio imperial. La bola parecía indicar que el sismo era en dirección a Luoyang, la capital.  Como nadie había advertido el más mínimo temblor, la gente tomó el aviso como burla y nadie se sobresaltó, quedando la mayoría escéptica.  No habían cesado las risas cuando un mensajero de la región de Long, hoy provincia de Gansou, cerca de Luoyang, llegó para informar que allí el suelo se había abierto y el caos era total.sismografo-chino

Como el tiempo coincidía con la caída de la bola del sismoscopio, la gente entró en pánico y quedó muy impresionada con el instrumento de Zhang Heng. Aunque la historia pueda parecer absurda, la realidad supera la ficción y en el año 2005 (o sea 1873 años mas tarde) un grupo de científicos reprodujo el artefacto del chino inventor.

Fabricado de acuerdo a las mismas especificaciones técnicas, lo usaron para detectar terremotos simulados basados en las cuatro ondas de distintos sismos reales de China y Vietnam. Y para sorpresa de todos, el sismoscopio las detectó, coincidiendo con los sismógrafos actuales.

Por esa razón, y a pesar de lo ridículo de su aspecto, el sismógrafo inventado por Zhang Heng continúa siendo respetado y muchos lo consideran un avance tecnológico para su época y el precursor de los detectores actuales.

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