El teléfono rojo



images (30)Cuando en 1962, Estados Unidos descubre que la Unión Soviética había desplegado misiles en el territorio cubano, se generó un problema internacional conocido como la Crisis de los Misiles. El problema fue en ese momento, el tema de las comunicaciones, ya que las demoras en las negociaciones casi provoca una guerra nuclear.

Efectivamente, se demoraron 12 horas para que Estados Unidos recibiera un mensaje con el acuerdo de la Unión Soviética, un tiempo lo suficientemente largo como para provocar una tensión tan grande que estuvo a punto de desatar un conflicto bélico mundial de características inimaginables. Así fue que, basado en esto, el 20 de junio de 1963 se firmó un acuerdo en Ginebra, Suiza, entre las dos potencias, para estar intercomunicados de manera más rápida y eficiente, de un modo seguro y efectivo.  Había nacido ese día, lo que se conoció como “el teléfono rojo”, una línea directa entre Washington y Moscú, o sea entre la Casa Blanca y el Kremlin.

Pero en realidad, no era rojo, y como si fuera poco tampoco era teléfono. En realidad se trataba de una línea de telex con la cual en primera instancia se establecía una comunicación escrita y luego mediante teletipo los emisores hablarían en su lengua materna y se traducían al otro lado de la comunicación al solo efecto de que coincidieran los datos. Con esta idea se estableció una línea de duplex de comunicación por cable que unía Washington, Londres, Cophenaghe, Estocolmo, Helsinki y Moscú y apoyada por un enlace de radio entre EEUU y Rusia, lógicamente en lenguaje cifrado.

Recién en 1971, se modernizó el sistema y se protocolizó su uso mediante una línea telefónica anulándose la radio para sustituirlo por dos enlaces mediante satélites. En 1986 se actualizó nuevamente todo mediante satélites rusos y sistemas de fax, tecnología que duró hasta el colapso de la Unión Soviética. El teléfono rojo, que nunca existió en la práctica real, fue un valioso sistema que evitó más de un conflicto internacional y que actualmente se utiliza totalmente computarizado entre India y Pakistán y entre Estados Unidos y China.

Por supuesto que en los escritorios privados de los presidentes, no hubo, no hay ni habrá un aparato color rojo, ya que esto ha sido simplemente un invento del cine, las novelas y los mitos de Hollywood.

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