El Usurero y el Pintor


Capilla-de-los-Scrovegni (1) 300px-Giotto_-_Scrovegni_-_-31-_-_Kiss_of_Judascapilla-de-los-scrovegni_5602201Posiblemente poco tenga que ver el talento de un artista con los pocos escrúpulos de un usurero.

Sin embargo podríamos decir que gracias a un usurero, un artista pudo dejar a la posteridad muchas de sus mejores obras. La historia tiene caminos que se cruzan y esta ha sido asi.

Resulta que un tal Scrovegni, allá por fines el siglo XIII, era un desaforado chupasangre que había dejado en la calle a más de uno. Su hijo Enrico, para pagar tantos pecados y barrer la vergüenza familiar, decidió levantar una capilla y dedicarsela a la Virgen de la Caridad. Comenzó a edificarla en 1303 y la concluyó en 1306 en Padua, al norte de Italia. No tuvo mejor idea para decorarla, que invitar a un pintor de élite, nada menos que a Giotto Di Bondone, más conocido como El Giotto.  Este talentoso, nacido cerca de Florencia en 1266, pintaba con tal realismo que en cierta ocasión retrató una mosca en la punta de un cuadro y su maestro intentó espantarla. Era tal su talento que el Papa Bonifacio VIII solicitó muestras de su arte y así comenzó a realizar pinturas religiosas. Viajó el Giotto por toda Italia retratando príncipes, reyes y nobles, como así también frescos en varias capillas e iglesias. Desconocía la anatomía humana y los temas de perspectiva, pero era tan iluminado que fue uno de los pocos artistas pintores que hicieron dinero, llegando a ser rico por la venta en vida de sus obras. Aún así es uno de los artistas que más ha sido imitado, a tal punto que también es uno de los pintores con mayores problemas de atribución y autoría.

Sin embargo, no hay duda de las obras realizadas en la capilla de los Scrovegni. No hay dudas de los frescos pintados allí, los cuales decoran la totalidad de la iglesia y son considerados el momento cumbre en la vida de este artista.  La obra cubre la única nave de la capilla y remata con un estupendo “Juicio Final”, como así también imágenes de la vida de Cristo, la Virgen y escenas alegóricas sobre las virtudes y los vicios. Presentan una imagen tridimensional y un sentido físico completamente desconocido para su època. En uno de los frescos de la Capilla de los Scrovegni (también llamada Capilla de la Arena), el Giotto pintó la estrella de Belén, pero plasmándola como un cometa, tal vez en honor al cometa Halley el cual vió personalmente en 1301 y lo dejó impresionado. Por este honor pictórico, la Agencia Europea del Espacio, bautizó como “misión Giotto” a la sonda espacial que en 1986 se aproximó al cometa para estudiarlo.

scrovegni_capilla pv426-1 Famoso fresco "adoración Magos" Giotto ca. 1305 piensa contiene más antiguo retrato cometa Halley hermoso panel 185 cm X 200 cm muro sur Capilla Arena (construida familia usureros Scrovegni dedicada San

Como conclusión se puede decir que la Capilla de los Scrovegni es una muestra absoluta y total del talento de uno de los artistas más grandes de la historia. Es una muestra inequívoca de su autoría y también de su grandeza como artista.

Por eso, si no hubiese existido aquel usurero, su hijo no habría edificado la capilla y el Giotto no hubiese pintado los frescos que lo identifican y que tanta admiración provocan…

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