Buena Puntería


Benin es un pais pobre, ubicado en el oeste de Africa. Su capital es Porto Novo, pero el gobierno tiene su sede en la ciudad de Cotonou. Sus casi ocho millones de habitantes, dependen de la agricultura como medio económico y la vida en Benin es realmente difícil. En el año 1988 sucedió en este país un hecho tan extraño como insólito.AvionMilitar

Por aquellos años, la Fuerza Aérea del país solo contaba con cinco aviones, los suficientes como para justificar un presupuesto de defensa de este territorio que alguna vez fue colonia francesa. No había mucha actividad en la base principal de Benin, tal vez sea por eso que uno de los técnicos en mantenimiento decidió un domingo muy caluroso, practicar un poco de golf. 

El hombre golpeaba una y otra vez sus pelotitas blancas, tratando de hacerlas viajar lo mas lejos posible y dejarlas relativamente cerca de un hoyo improvisado.

En la pista, mientras tanto, uno de los pilotos acomodaba pacientemente los aviones cerca del hangar principal. No fue, sin duda, una tarde afortunada para el estado de Benin.

En un determinado momento, el técnico deportista acomodó la bola y calculó darle el mejor de sus golpes. El palo giró con velocidad y la pelota salió disparada como flecha, con tan mala suerte que le dio de lleno a una pobre gaviota que atinó a sobrevolar la base. El pájaro cayó en picada, fulminado por el fenomenal disparo y se incrustó sobre la carlinga abierta del avión que carreteaba pesadamente sobre la pista.

El animal golpeó con fuerza la cabeza del piloto que se desvaneció por el inesperado impacto, lo cual provocó que el aparato siguiera su curso alocado y sin control, apuntando con su trompa a los cuatro aviones que estaban estacionados esperando ser acomodados. El choque lateral arrastró a todas las unidades y este humilde país africano, quedó literalmente sin fuerza aérea por culpa de una pelota de golf. Golfista

Si bien no hubo heridos, el técnico terminó encarcelado por no poder afrontar los gastos ocasionados por su desdichado golpe de gracia. Aunque parezca imposible de que esto haya sucedido, el caso es real…

 

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