El Helicóptero y el OVNI


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El Capitán Lawrence Coyne comandaba el helicóptero Bell UH-1, de la Reserva del Ejercito de EEUU  en la noche del 18 de octubre de 1973.  Volaba de regreso de Cleveland a Columbus, Ohio.

Los controles estaban al mando del copiloto y Primer Sargento Albert Jezzi. También estaban a bordo el Sargento Robert Yanacsek y el sargento John Healey.

Justo despues de las 23:00 el Bell volaba a 750 metros con rumbo 30 grados. En ese momento, Yanaseck informó que una luz roja volaba con derrotero paralelo al del helicóptero, al oriente de éste. Momentos después gritó asombrado que el objeto había trazado un giro y estaba en dirección a ellos y tal vez a unos 1000 km/hora. La colisión era inminente y Coyne pensando que era un avión militar a reacción, tomó los controles y descenció violentamente a 500 metros.

Fue allí que Coyne se sintió confundido.  Fue muy grande su sorpresa al ver que el altímetro registraba una altitud de más de 1050 metros pese a que su control global de dirección permanecía totalmente “abajo”.

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A continuación el ovni se detuvo y flotó sobre el helicóptero, mientras que un rayo de luz verde salía del extraño aparato iluminando toda la aeronave y sus hombres. Luego, el objeto continuó volando lentamente hacia el oeste hasta pasar por encima del aeropuerto de Mansfield, distante 11 kilómetros, momento en que aceleró bruscamente y tomó rumbo noroeste. Los intentos por ponerse en contacto radiofónico con el aeropuerto fracasaron, los canales de UHF y VHF de la radio del helicóptero estuvieron completamente muertos hasta unos 10 minutos después del encuentro.a1125__2013043056ovni_int

Para el Ejército, el caso Mansfield no tuvo ninguna importancia y ni siquiera se abrió un sumario. Sin embargo, la tripulación del helicóptero compartió un premio de 5.000 dólares otorgado por la National Enquirer, por el mejor relato de un encuentro con un ovni, mientras el gobierno americano afirmaba que se había tratado de una bola de fuego de la lluvia estacional Orionid, que por ese entonces se encontraba en su punto de máxima intensidad. No explicaba eso, claro, los cambios de rumbo, la luz verde ni el ascenso extraño del helicóptero.

La negación oficial sigue en pie.   

NOTA: Las ilustraciones son meramente ilustrativas    

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