La Cruzada Infantil


En la primavera del año 1212, muchas ciudades europeas se desesperaron al ver que los niños abandonaban sus hogares, como alucinados, sin que de nada sirvieran los retos o las amenazas. Se conoció esta historia, mezcla de fantasía y realidad, como la Cruzada Infantilimages (2)

Los pequeños, de entre nueve y doce años, no obedecían a sus padres ni les temían a los guardias que en ese tiempo hacían el papel de policías y con un empeño admirable se iban de sus casas, dejaban las escuelas y se unían a una procesión que creció días tras día.

Avanzaron caminando rumbo al sur, entonando canciones y conversaciones que sólo ellos entendían. Los hechos comenzaron cuando un niño francés dijo haber recibido una visita de Jesucristo, el cual le indicó que debía comenzar una cruzada para recuperar Jerusalém. Al mismo tiempo, otro chico alemán, recibe el mismo mensaje. De esta manera se fueron corriendo las voces y un grupo de 20.000 a 50.000 chicos salieron de distintas ciudades. Algunos de París, otros de Brujas, de Ámsterdam, de Lyon y de Colonia.

De nada valieron los ruegos del Papa Inocencio III ni del rey de Francia, quienes ordenaron el regreso de los menores a sus hogares.  La historia dice que cuando llegaron a Niza, pasaron dos semanas rezando para que el mar se abriera tal cual le sucedió a Moisés, pero nada ocurrió.  Suben a barcos rumbo a Tierra Santa, pero dos de estos se hunden en Cerdeña, mientras que el resto llega a tierras de Alejandría, donde la mayor parte de estos infantes son vendidos como esclavos y de esta manera, abruptamente, termina la Cruzada de los Niños.

De acuerdo a investigaciones recientes, hay solo 50 fuentes antiguas que mencionan estos sucesos. Incluso algunos afirman que podría tratarse de una cruzada de personas mayores, pero que por causa de una mala traducción se adjudicó el relato a sucesos infantiles.

300px-Gustave_dore_crusades_the_childrens_crusade childrens_crusadePosiblemente este hecho dio pie al cuento de los hermanos Grimm, El Flautista de Hamelin, escrito seiscientos años después. 

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