La Paradoja de Hitler


La historia del hombre está llena de paradojas increíbles y de situaciones que muchas veces parecen salidas de un libro de ficción.

Churchill

Churchill

Stalin, truman y Churchill en Postdam

Stalin, truman y Churchill en Postdam

De Gaulle

De Gaulle

Stalin

Stalin

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los líderes vencedores se reunieron en Alemania, más precisamente en Potsdam, a una hora de Berlín, con el fin de celebrar la victoria sobre los nazis y revalorizar las “democracias” y las grandes decisiones de la humanidad.  Allí estaban Churchill, Stalin, Truman, De Gaulle y un delegado chino que representaba a Chiang-Kai-Shek, quien fuera el Comandante Supremo de las Fuerzas aliadas en China.

Lo insólito de esto es que con un poco de observación podemos ver a través de la historia misma, cómo accedieron a sus respectivos cargos, estos hombres victoriosos.

Harry Truman era el presidente de EEUU, a quien dentro de su propio partido lo consideraban un inepto y poco hábil político, había alcanzado ser mandatario estadounidense luego de la muerte de Roosevelt.  Como si fuera poco, accedió a su cargo tras un complot que desplazó a Henry Wallace, destinatario natural de dicho puesto pero considerado demasiado progresista para los intereses industriales y militares del momento.

Winston Churchill fue Primer Ministro de Inglaterra gracias a una fina maniobra interna, pero el pueblo británico no lo había votado nunca. La decisión de que ocupe tan alto cargo fue del rey Jorge VI luego de una fracasada acción militar en Noruega, en 1940.  El chino Chiang-Kai-Shek llegó al poder gracias a una revuelta militar que implantó la República en China, ejerciendo un poder autocrático y asesinando a comunistas que antes habían sido sus aliados. Gobernó apoyando las necesidades europeas y en detrimento de su pueblo.

Stalin fue uno de los mayores genocidas del siglo XX, estableció un régimen de terror y represalias constantes en lo que supo ser la unión Soviética, llegando a su cargo tras la muerte de Lenin y en una sospechosa pugna interna con Trotsky.  Mientras tanto Charles De Gaulle estaba al frente de Francia pero nunca ganó elecciones. Las dos veces que llegó al poder fue con apoyo militar: primero de los angloamericanos y después de los generales sublevados en Argel.

Irónicamente y como una mueca tragicómica de la historia, el personaje central y el más controvertido de esta novela es Adolf Hitler. Justo él, el responsable final del inicio de la Segunda Gran Guerra y el protagonista indiscutido durante todo el desarrollo del conflicto…fue el único que debía su mandato a una victoria electoral democrática, venciendo claramente con el 44 % de apoyo y más de 17 millones de votos en marzo de 1933.

Esto no justifica para nada el régimen nacional socialista impuesto con extrema ferocidad después.

Simplemente es una muestra de cómo muchas veces los caminos recorridos por los participantes de la historia, tiene vericuetos paradójicos que nos llevan al asombro y a la curiosidad.  Es, simplemente, el libro de los hombres y la vida sobre el planeta.

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