Alienígenas en Africa


3795-620-282La República de Zimbabwe es un país poco desarrollado al sur del continente africano, entre el rio Zambeze, las Cataratas Victoria y el rio Limpopo.

Su índice de desarrollo humano fue el más bajo del mundo en la primera década del siglo XXI.

Ruwa es una pequeña ciudad de este país, que sirve como centro administrativo y comercial para el área de agricultura.  Allí existe la Escuela Ariel, donde asisten unas pocas decenas de niños.

Precisamente el viernes 16 de septiembre de 1994, este establecimiento de las afueras de Ruwa, fue escenario de un hecho inusual.  Sesenta y dos niños africanos, de entre 6 y 12 años, se encontraban jugando en el patio del colegio aproximadamente a las 10:15 de aquella mañana calurosa y fueron testigos de una visita espacial.

Escuela donde se produjo el avistaje

Escuela donde se produjo el avistaje

Niña relata el caso

Niña relata el caso

Dibujo de uno de los escolares

Dibujo de uno de los escolares

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De repente los pequeños se dieron cuenta que sobre sus cabezas sobrevolaban cuatro esferas luminosas que bailoteaban de un lado al otro. Imprevistamente se esfumaron en el aire, reapareciendo segundos después en otro ángulo del cielo.  Los niños relataron que estos discos se aproximaron a la escuela descendiendo lentamente. Una de las esferas se mantuvo flotando a una distancia de cien metros, detrás de una zona prohibida para el acceso de los niños, ya que en esos terrenos hay muchas serpientes y arañas, propias de la selva circundante.  Todos los escolares coinciden en afirmar que un pequeño ser de aproximadamente un metro y medio de altura apareció sobre uno de los discos. El hombrecito tenía rostro pálido y su pelo largo le sobrepasaba los hombros. Dicen que su cuello era muy delgado, los ojos similares a una pelota de rugby y vestía un buzo muy ajustado de brillante color negro. En determinado momento apareció un segundo ser y los niños afirman que  “Los dos estaban corriendo, uno entre los árboles y el otro estaba corriendo alrededor de ese aparato, porque también había arboles aquí”.  La descripción detallada es acompañada por dibujos que han hecho los escolares y todos son coincidentes.

Mientras tanto las naves emitían un sonido similar al de una flauta y según las versiones de varios chicos los seres se comunicaron con ellos “sin utilizar la voz, sino que sus palabras sonaban en nuestras cabezas”.

Los niños más pequeños quedaron traumatizados por la escena que les causó cierto temor. Incluso varios de ellos huyeron alertando a sus maestros que estaban dentro del colegio y gritando “ayuda, ayuda”.  En ese momento los adultos estaban reunidos y pese a los gritos de los chicos no salieron a verificar, ya que según declararon, todos pensaban que eran juegos en esa hora de recreo escolar.

Uno de los niños más pequeños creyó que iban a ser devorados por los tokoloshies o demonios africanos, una creencia muy popular en Zimbabwue.  Un reportero de la BBC que investigó el caso, logró ubicar varios testigos mayores que observaron luces en el cielo en esa zona en horas previas.

Uno de los más serios investigadores del tema, el profesor John Mack quien estudió durante meses este caso, afirma que “incluso en su estado de miedo, muchos niños reportaron haber sentido curiosidad y fascinación por los extraños seres, cuyos ojos en particular les ordenaban que los miraran con atención. Elsa (una de las niñas) nos contó que ella pensó que los seres querían decirnos algo sobre nuestro futuro, sobre como ‘el mundo va a terminar, quizás porque no cuidamos al planeta o el aire’. Ella dijo que se sintió muy mal cuando llegó a su casa ese día. ‘Como si todos los árboles se fueran a caer y no existiera más aire, la gente moriría. Esos pensamientos vinieron del hombre, de los ojos del hombre.”

En el 2008, el documentalista Randall Nickerson, con el apoyo de la Fundación John Mack, empezó a filmar un documental sobre el incidente de la escuela Ariel. Nickerson rastreó los pasos de varios de los niños que para el 2008, ya tenían más de veinte años, y los encontró. Si bien el documental aún no se ha terminado oficialmente por falta de fondos, Nickerson presentó algunos avances de su película durante el Congreso UFO Internacional del 2012.    Algunos de los entrevistados por Nickerson recuerdan la aparición de aquellos seres y sus esferas como un suceso que marcó sus vidas. Uno de ellos le contó a Nickerson que si pudiera revivir algún día de su vida, escogería esa mañana de septiembre del 94 en el patio de la escuela Ariel cuando, quizás, un grupo de seres extraterrestres trató de comunicarse con los humanos más auténticos y menos mentalmente contaminados de este planeta: los niños. 

Rostro del ser segun los pequeños

Rostro del ser segun los pequeños

 

Maestros durante la investigación

Maestros durante la investigación

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