Masturbación y Vegetarianismo


 

Sylvester Graham

 En las primeras décadas del Siglo XIX, Estados Unidos enfrentaba el inicio de la era de la industrialización.  Muchos ministros reformadores se ocupaban de los asuntos sociales, pero un tal Sylvester Graham, era un presbiteriano al que le preocupaban otras cosas, como por ejemplo la salud y el sexo.

Según él, la sociedad estadounidense estaba en decadencia por culpa de la masturbación y las relaciones sexuales placenteras, o sea sin fines de procreación.  Eso era agravado por el consumo de carne y el alcohol que corrompía el alma y el cuerpo.  Graham relacionaba directamente los deseos carnales con el consumo de alimentos basados en carne de cualquier tipo.

Basado en esa idea y con un discurso encendido y  una oratoria envidiable, propio de los fundamentalistas religiosos, Graham predicó una mejor alimentación e invitaba a sus fieles a consumir solo la dieta creada por él.

Esto consistía fundamentalmente en verduras y frutas frescas, pan integral y cereales. La leche, queso y huevos solo podían consumirse con moderación. Sumado a eso, bañarse regularmente, lavarse los dientes y caminar todos los días…obviamente sin sexo alguno.

Fue aún más allá y atacó el consumo de pan blanco. Afirmaba que al producirlo en cadena por las fábricas de la nueva era industrializada, se cortaba la harina con tiza y se usaban aditivos nocivos para la salud. Por eso desarrolló su propio proceso para la elaboración de harina de trigo integral y poco a poco logró una fanática red de seguidores que respetaban sus consejos al pie de la letra. Eran los “grahamitas” que lo veían al ministro, poco menos que como una deidad salvadora. Incluso él mismo se convenció de tener una misión divina y por eso siempre se negó a patentar su harina ni a cobrar ni un peso por sus ideas.

Podría decirse que Sylvester Graham fue el precursor del vegetarianismo, pero su historia tuvo un continuador.  Un alumno suyo, el médico John Kellogg, creó en 1878 un cereal grahamita al que denominó “granola”, formulando luego una receta para los copos de maíz, poniendo en el mercado lo que hasta el día de hoy sigue siendo la base del desayuno americano.  Kellogg era el director de un sanatorio en Michigan y siempre siguiendo las directrices de Graham elaboró los “corn flakes” para el desayuno de los niños, simplemente para combatir los impulsos de la masturbación. Incluso llegó a métodos mas extremos, como por ejemplo la atadura de manos, esconder los genitales en jaulas, utilizar descargas eléctricas, aplicar la circunsición o hacer suturas con hilos de plata que impidan la erección.  Para las mujeres se aplicaba ácido carbólico puro, fenol, en el clítoris para evitar la excitación o en casos extremos la mutilación.

Johm Kellogg

De esta manera científicamente equivocada, basada fundamentalmente en una creencia religiosa demasiado aguda, Graham y Kellogg fueron los creadores del vegetarianismo y de una industria americana que no ha cesado de crecer.

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