Megalitos de Turquía


Al sur de Turquía, sobre la cima de una colina remota, se levanta un extraño conjunto de círculos de piedra con bajorrelieves de animales, realizados por el hombre hace más de 100 siglos, un tiempo más que suficiente para enmarcarlos dentro de un gran misterio. La región de Gobleki Tepe encierra aún este enigma.descarga (2) descarga (3) descarga (4) descarga (5) descripción-de-gobekli-tepe-32838205 Gobekli-Tepe 2 images (1) images (2)

Este conjunto megalítico comenzó a construirse hace 11.500 años aproximadamente y es la construcción pétrea más antigua que se conoce con estas características.  Desconcertó a los científicos ya que siempre se creyó que las tribus neolíticas de cazadores, antes del desarrollo de la agricultura y de la aparición de las primeras ciudades-poblados, no construían nada más que chozas de madera que no se han mantenido hasta nuestros días.

Aquí se utilizó piedra caliza y sin tener una explicación lógica, todo el conjunto megalítico fue images-78enterrado hace 8.000 años, razón por lo cual se ha mantenido en perfecto estado.  Tampoco sabemos cual ha sido el fin de su construcción, pudiendo haber sido un templo, un santuario, un espacio social o un centro de reunión para cazadores seminómadas.  Cuesta hacerse a la idea de que un grupo de hombres desconocidos hayan hecho esto 6.000 años antes que los egipcios realizaran las pirámides y 10.000 años antes de la aparición de Cristo, fechas que hoy nos parecen lejanas y son icónicas.

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt, investigador del Instituto Arqueológico Alemán descubrió el lugar en 1994  en el sureste de Turquía. Buscaba la ciudad de Şanlıurfa, la cual se cree que fue la cuna del Profeta Abraham y tal vez una de las primeras ciudades neolíticas, una vez conocida la agricultura y todo lo que ello supuso, la creación de ciudades estado, reyes, sacerdotes.  Al norte de esta ciudad se encuentran las primeras estribaciones de las montañas que atraviesan el sur de Turquía, la fuente de los ríos Tigris y Eufrates famosos. A unos 9 kilómetros se hablaba del emplazamiento de unas antiguas ruinas, descubiertas en 1960, pero no se le dio ninguna importancia porque pensaban que se trataba de un castillo o una torre de defensa bizantina. La zona era conocida con el nombre de Göbekli Tepe.

A los pocos minutos de llegar allí, Schmidt se dio cuenta de que no estaba mirando las lápidas de tumbas bizantinas, sino algo mucho más antiguo y especial. Comenzó la excavación del complejo sabiendo que estaría en el lugar mucho tiempo. Tuvo suerte ya que  las excavaciones no dejaron de dar sorpresas.

A poco de comenzar, a unos pocos centímetros por debajo de la superficie el equipo localizó una piedra labrada, luego otra y otra, hasta dar con un completo anillo de columnas. Luego otro anillo, y otro más rodeándolos. Con el tiempo encontraron un segundo círculo de piedras, luego un tercero, y luego varios más. Figuras humanas con extraños vestuarios y animales potencialmente peligros para el hombre son halladas en cantidad. Al igual que agujeros que se distribuyeron por la zona sin saber muy bien para qué.

Pero el golpe de gracia tuvo que esperar casi diez años. Efectivamente en 2003 se realizó una prueba geomagnética con aparatología de alta sensibilidad. El estudio reveló algo mucho más inexplicable aún.  Bajo tierra, apilados sin orden ni sentido práctico, los geólogos descubrieron que había por lo menos veinte anillos más. ¿Quién los hizo y para qué? ¿Porqué razón fueron enterrados?. El misterio aún no se ha develado.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *