El Marino del Milagro


 El 23 de noviembre de 1942, el barco mercante Benlomond, de bandera británica fue torpedeado por un submarino alemán, durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.  Un joven marinero chino al servicio de la marina inglesa sobrevivió milagrosamente al ataque. Se llamaba Poon Lim y durante 133 días sorteó la muerte en medio del Atlántico.descarga (17) descarga (18) descarga (19)

Cuando llegó el misil alemán, Poon Lim estaba en cubierta y escuchó el impacto. Su barco se inclinó de inmediato y el joven marinero alcanzó a aferrarse a un cinturón salvavidas, tratando de buscar alguno de sus compañeros, pero la acción fue tan rápida que en segundos el barco comenzó a hundirse.  De milagro se topó con una balsa salvavidas abastecida de algunas pocas provisiones: algo de comida y agua para 50 días.  Pero las penurias de Poon Lim iban a ser mucho más largas.

Sobrevivió 83 días más gracias a su inventiva y un enorme instinto de autoconservación. Encontró un trozo de escombros que flotaba y le arracó un clavo, al que dio forma de anzuelo trabajándolo con las manos y sus dientes.   Durante algún tiempo usó pasta de galleta como cebo para atrapar peces chicos, con los que a su vez pescaba otros más grandes.

Cuando se le acabó esa carnada, usó el resorte de una lámpara para atraer a los peces y durante tres meses sólo comió pescado crudo y algunas gaviotas que lograba atraer y cazar  como podía, mientras bebía la poco agua de lluvia que lograba almacenar en pequeñas latas de conserva. Disecaba las carnes de pescado y aves para hacer más agradable su sabor.

De alguna manera logró mantenerse vivo y sano durante cuatro meses y medio sin rendirse y manteniendo siempre una esperanza. Varias veces estuvo Poon Lim creyendo que iba a ser rescatado, cuando avistaba aviones, barcos o aeroplanos que lo sobrevolaban sin verlo.  Hasta que finalmente el 5 de abril de 1943, un pesquero lo avistó muy lejos de su punto de impacto, sobre las costas de Brasil, cerca de Salinópolis.

Muy débil, apenas podía caminar y sólo tenía el estómago muy revuelto, según certificaron los médicos. Ese mismo año le concedieron la Medalla del Imperio Británico y se convirtió en una figura admirada por muchos.

Tiempo después, Poon Lim extrañaba las aguas del mar y su antiguo trabajo en los barcos. Sin dudarlo y sin los temores que pudieran haberle quedado, se alistó en la Marina de los Estados Unidos.

Pero lo rechazaron. De nada valió su experiencia ni su alto instinto de supervivencia. No pudo entrar porque…tenía pie plano.  Cosas de la vida.

 

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