Música del Infinito


 Tal vez podamos creer que el Universo está habitado por razas superiores a la humana. Aún así…¿cómo podríamos explicarles a los habitantes de un mundo lejano, qué clase de seres somos nosotros?.Voyager-1-Disco-de-oro-The-Sound-of-Earth

En 1977, esa pregunta fue la que se planteó el comité de científicos, antes de que las naves espaciales Voyager 1 y 2 fueran lanzadas al espacio. Estas iban a surcar el infinito y tal vez se puedan topar alguna vez con civilizaciones desconocidas a las cuales les interesaría saber quienes somos.  Para sorpresa de muchos, la mayoría de los expertos coincidieron que la mejor forma de hacer ver que teníamos un rasgo de inteligencia, no era ni la matemática ni las palabras: era la música.

Por eso, dedicaron los 87 minutos del videodisco de las Voyager, a una selección de los “grandes éxitos musicales de nuestro planeta”.  Pero ¿porqué la música?.

En primer lugar, porque su estructura, desde un blues hasta un rock o una fuga de Bach, se basa en números y la armonía es de fácil análisis matemático. Y es cierto que las matemáticas, son el lenguaje más universal, o por lo menos, es lo que creemos.  Por ese motivo, es posible que los extraterrestres comprendieran la estructura matemática de nuestra música, más que cualquier otra cosa.Voyager-2-spacecraft-570x423

Además, expresa los sentimientos humanos, la variedad cultural y hasta la forma de sentir, amar o quejarnos. La tristeza, el dolor, el odio o el amor, se han expresado a través de la música a lo largo de siglos y en todos los continentes.

Se eligieron entonces, canciones aborígenes de Australia, el himno de los navajos y hasta una canción de bodas peruana. Hubo en el disco, música de Java, zampoñas de las islas Salomón, un raga de la India y sonidos de China, gaitas de Azerbaiyán, flautas de bambú de Japón, percusiones de Senegal, mariachis de México, canciones de Georgia, Zaire, Nueva Guinea y Bulgaria.  Blues y trompetas de Louis Amstrong y rock con Chuch Berry.  De la tradición occidental culta se seleccionó música para flauta renacentista, tres obras de Bach, dos de Beethoven, un aria de “La flauta mágica” de Mozart y “La consagración de la primavera” de Stravinsky.

Tal vez no todos podamos coincidir en si nos representan o no, o si son los éxitos musicales del planeta. Pero esa no es la idea. La idea es que quien se encuentre con los Voyager, pueda conocer en parte, algo de nuestra forma de pensar, de sentir y de expresarnos.  El videodisco, de cobre con chapa de oro, fue fabricado para que tenga una duración de mil millones de años.

Una afirmación algo pedante que ante el total desconocimiento de lo que hay en la inmensidad del Universo nadie puede garantizar…

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