El Niño Desconocido


Sidney Goodwin

Sidney Goodwin

El “Mackay Bennett” era una de las embarcaciones destinadas a la búsqueda de victimas del naufragio del Titanic, en abril de 1912. La tripulación de este barco quedó muy conmovida cuando encontró el pequeño cuerpo de un bebé sin identificación alguna.

Decidieron que si nadie lo reclamaba, ellos mismos se iban a encargar de que este niño tuviese un funeral decente y en efecto así lo hicieron. El niño quedo enterrado en el cementerio de Halifax, Canadá, bajo una placa que decía “Niño desconocido recuperado tras el hundimiento del Titanic”.

Mientras tanto Clarence Northover era un policía de Halifax. Recibió la orden de quemar todas las pertenencias de las víctimas que no habían sido reclamadas, al solo efecto de que no sean comercializadas como souvenirs. El oficial cumplió estrictamente esa orden, pero no tuvo corazón para incendiar un pequeño par de zapatitos de niño, caratulado simplemente como “cuerpo Número 4”. Los guardó celosamente en su oficina y cuando se jubiló los llevó a su casa. Lo que jamás pudo imaginar es que esa actitud permitiría descubrir cien años después, la identidad del pequeño niño desconocido.

En el año 2005, el nieto de aquel policía decidió donar los zapatitos al Museo Marítimo del Atlántico, en Halifax. Comenzó allí una severa investigación sobre el calzado y sobre los restos del pequeño de 19 meses.

Finalmente en el año 2012, los investigadores, mediante complejos analisis de ADN, determinaron que el pequeño es Sidney Leslie Goodwin.

El pequeño Sidney era hijo de Frederick Goodwin de 42 años,un electricista que había decidido embarcar a EEUU con su familia, ya que su hermano que ya vivía en este país, lo había anotado como operario en una compañía de las cataratas del Niágara. Así fue que sacó boletos para él, su esposa Augusta y sus seis hijos, el menor de los cuales era Sidney. El pasaje más económico o consiguió para un vapor llamado Southampton, pero una huelga truncó la partida y le cambiaron el boleto para el Titanic, más lujoso,moderno y seguro. Embarcó feliz, pero allí murió junto a toda su familia.

La familia Goodwin antes del nacimiento de Sidney

La familia Goodwin antes del nacimiento de Sidney

Lo curioso del caso es que en 2001, un grupo de genetistas creyó descubrir mediante análisis dentales, que el pequeño desconocido era Eino Viljami Panula de 13 meses, otro chiquito fallecido del cual se tenían dudas.  Por esa razón, otro accidente, durante casi diez años, el pequeño Sidney permaneció en su tumba con una placa con el nombre de Eino, hasta que aparecieron los zapatitos salvados de la quema por aquel policía sentimental.

El calzado pertenecía a un bebé de casi dos años, por lo cual no podía tratarse de Eino, así que se multiplicaron los esfuerzos y el ADN determinó que el pequeño Sidney Goodwin era su verdadero dueño.

Finalmente, después de un siglo, el menor de la familia Goodwin puede descansar en paz en una tumba con su verdadero nombre.

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zapatitos del pequeño

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