Lola


Lola1copyA fines del siglo XIX, la firma Bagley puso en el mercado una galletita que se hizo famosa. Fue el primer producto comestible de la empresa. Se llamaba Lola y decían que no tenía ningún agregado de tipo artificial, siendo elaborada con los mejores ingredientes.

Por ese motivo, la galletita Lola pasó a integrar las dietas de hospital. Los médicos las recomendaban a sus pacientes y los sanatorios las agregaban a sus comidas como pequeños postres porque eran ricas y muy saludables.lola

Dice la historia popular que en una oportunidad, una persona que había ido de visita a un nosocomio en Buenos Aires, vio salir de la morgue a un enfermero empujando una camilla en la que llevaba un paciente recientemente fallecido.  A modo de morbosa humorada, el hombre lanzó una frase que se hizo famosa y perduró a través de decenas de años: “este no quiere más Lola”, dijo, haciendo referencia a que el muerto ya no necesitaba galletitas o que había desistido en su empeño por comer algo sano. La frase es un argentinismo y no tiene ningún significado entendible en otros países. Con el paso del tiempo, “no querer mas lolas” da a entender que alguien abandona de alcanzar algún propósito porque se cansó o se le presenta inalcanzable.

De este modo, una frase chistosa en un momento poco oportuno, se convirtió en un clásico del diálogo argentino que muchas veces repetimos sin saber de donde viene.

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *