Pauline


descarga (6)Napoléon Bonaparte fue sin dudas uno de los personajes más representativos de la historia, tal vez uno de sus más grandes estrategas y un gran estadista.

Fue el hombre más influyente de su época y mucho se ha escrito sobre él, como así también sobre sus historias de amores y desencuentros.  Pero tal vez la mujer que más dolores de cabeza le produjo no fue curiosamente su esposa Josefina, sino más bien su hermana Pauline.images (8)

En efecto, Pauline fue la oveja negra de su familia. Maria Paoletta Bonaparte, que así se llamaba originalmente, nació en Ajaccio, Córcega, el 20 de octubre de 1780.  Con sólo 16 años de edad, justo cuando la carrera militar de Napoléon comenzaba a destacarse, su hermana se enamoró perdidamente de Louis Marie Stanislan Freron, miembro de la Revolución Francesa, un cuarto de siglo mayor que ella, mujeriego, juerguista y vicioso trasnochador. Los Bonaparte, escandalizados, la mandaron a vivir con su hermano y su cuñada Josefina a Milán para alejarla de tan poco aconsejable caballero.images (7)

El espíritu fogoso y rebelde de la adolescente la llevó a coquetear allí con un sinnúmero de miembros del ejército de Napoleón, lo cual era fácil, habida cuenta de su belleza y su privilegiada posición que invitaba a cotejarla.

Pauline siempre elegía mal. Se rodeaba de soldados rasos, poco preparados intelectualmente, hombres de dudosa reputación, tahures y aprovechados.  Para solucionar esto, Napoléon organizó una boda rápida con Charles Leclerc, uno de sus generales y hombre de confianza, para tratar de tranquilizar a su preocupada familia que no paraba de asombrarse con las continuas aventuras sexuales de la niña.

Detrás de la inocente apariencia de Pauline se escondía una mujer realmente promiscua. Lejos de solucionar el tema, siguió con los devaneos sexuales con otros hombres mientras su flamante esposo se encontraba en el frente tomando parte de las campañas militares de su cuñado.  Pauline ya tenía 17 años y a su marido le interesaba más ser el cuñado de Napoléon que preocuparse por las infidelidades de su alocada mujer.

Napoléon entonces envía a Leclerc y a su hermana a Haití con la excusa de solucionar una insurrección en la colonia francesa. Fue peor. La vida en la isla no era nada aburrida, ya que un grupo de españoles y británicos que vivían por allí, organizaban fiestas alocadas donde abundaba el champán francés que corría a raudales.  Los soldados se convirtieron para Pauline en objetos sexuales, a punto tal que muchos historiadores coinciden en afirmar que padecía de ninfomanía.

Una epidemia de fiebre amarilla sacudió la isla en 1802. Muere su esposo y ella regresa a Francia viuda y con un bebé recién nacido. Inmediatamente posa desnuda, para la realización de la escultura de la Venus Borghese de Antonio Canova. El asunto ya era insoportable para toda la familia.

Venus Borghesse

Venus Borghese

 

A sus 22 años y con un hermano Emperador, la viudita siguió con su actividad social y sexual seduciendo a cuanto hombre cruzara. Hasta que conoció a Camillo Filippo Borghese, principe italiano y heredero de una de las familias más ricas de su país. Se casó con él antes del año de la muerte de su anterior esposo, beneficiándose con la fortuna de Camillo, del cual dicen que aceptó el matrimonio para acallar los rumores de su homosexualidad.

Pero Pauline no se conformaba con un solo hombre. Era un secreto a voces que continuaba llevando una vida disipada, saltando de cama en cama y muchas veces con gente inapropiada.

Sólo dejó de disfrutarlo cuando su poderoso hermano cayó en desgracia. Pauline vendió todos sus bienes y se instaló a vivir con Napoleón durante todo el tiempo que permaneció en el exilio de la isla de Elba.  Hay que destacar que todos los dolores de cabeza que le ocasionó a su hermano fueron proporcionalmente equilibrados hacia el final de la carrera del Emperador de Francia, ya que de todos los demás que conformaban la familia Bonaparte, Pauline fue la única que ayudó personalmente, espiritual y económicamente a Napoléon en sus peores momentos.

Muy joven empezó a enfermar. Pauline murió en 1825, cuatro años después que él. Tenía 44 años y un cáncer incurable. Arrastraba reputación de vampiresa y de voluptuosa descarriada, pero sus esponsales con Camillo Borghese, príncipe romano, la consintieron reposar en un nicho de la iglesia de Santa María la Mayor.dejando tras de sí una vida de escándalos, amores, amantes y mucho, mucho sexo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *