Peces del Cielo


Manuel de Jesús Subirana fue un sacerdote español, que vivió en Honduras entre 1856 y 1864, considerado por muchos como santo.  Dice y cuenta la tradición popular, que viendo mucha gente pobre y con hambre, este cura se puso a orar durante tres días y tres noches pidiendo comida para esas personas…y aparecieron peces para alimentarlos.

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Por increíble que parezca y haciendo referencia a esta vieja historia del siglo XIX, suceden cosas extrañas en la localidad de La Unión, en el departamento hondureño de Yoro, unos 300 kilómetros al norte de Tegucigalpa, la capital de Honduras. Resulta que por causas que se desconocen, entre los meses de mayo y julio, sus habitantes han venido observando una rareza que se ha hecho costumbre. Desde hace más de un siglo…llueven peces, casi con precisión matemática.

En alguno de esos días, el cielo se oscurece, aparecen densos nubarrones con espectaculares relámpagos y comienzan a soplar vientos fuertes. La lluvia dura dos o tres horas, ya que es típico de las tormentas tropicales.  Luego de eso, los pobladores salen a las calles y recogen miles de peces que aún vivos, saltan y se retuercen después de caer del cielo.  Los llevan a sus casas y los fríen para comerlos respetando la tradición.

Los peces que ha traído la tormenta, son de agua dulce y no son de los que viven por la zona. Si bien eso viene sucediendo desde hace décadas, en el año 1998 comenzó lo que se conoce en la región como el Festival de la lluvia de Peces.  No se ha podido explicar todavía el origen de este fenómeno, aunque hay todo tipo de explicaciones, muchas de ellas disparatadas.  Yoro no tiene conexión alguna con el mar Caribe y ni su tierra ni sus características productivas tienen ninguna particularidad que pueda explicar esta rareza.

Ninguna de las hipótesis ha sido capaz de justificar a ciencia cierta el asunto. Los vecinos coinciden en que las lluvias de peces se producen exclusivamente cuando hay lluvias torrenciales, y que también debe haber relámpagos, rayos y truenos, en tanto cuando hay ausencia de actividad eléctrica, la lluvia de peces no ocurre. Este último aspecto es sin embargo controvertido por los mismos habitantes del lugar. La hipótesis más recurrente, es que los peces son levantados por vientos desde el Caribe, pero el problema es que ese mar está a 200 kilómetros del departamento, y no caen peces en el área que sería por donde deberían viajar en el aire.

Otras hipótesis sugieren que los peces viajan por corrientes subterráneas que desbordan con la lluvia dejando los peces en tierra pero ello no explica cómo los peces terminan muchas veces…en los techos de las casas.

 

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