La Roca Dorada


photo-6422-05-10-06-09-50-01Birmania  se extiende desde los confines himalayos al norte hasta la península de Malaca al sur. Se abre al oeste sobre el golfo de Bengala, cuyo litoral está dominado por la cercana cordillera de Arakan. El relieve montañoso culmina en su extremo norte, con la altura máxima en el pico Hkakabo Razi de 5.967 metros, en los montes Gaoligong. A Birmania se la conoce también como República de la Unión de Myanmar.

Allí, en este territorio escarpado y especial, a más de 1100 metros s.n.m., se encuentra la Pagoda Kyaiktiyo, un lugar de peregrinación budista en la región Mon, en la cima de la colina Kyaiktiyo, también conocido como colinas o montañas Kelasa Yoma Oriental en la cresta Paung-Laung de las montañas Yoma Este.

Llegar hasta allí es en principio una aventura ya que no se puede acceder en auto privado ni en taxi. Se llega caminando más de 9.000 metros o la única opción son los camiones autorizados a los cuales hay que pagar y negociar el precio.

Todo el camino, plagado de curvas y contracurvas, es un trayecto de impresionante belleza, el cual finaliza cuando se arriba a la gran roca, una mole de varias toneladas que presenta una característica más que impresionante: este granito gigantesco está recubierto completamente con hojas de oro que los fieles devotos han ido pegando con el correr de los años, algo que parece desafiar la lógica, sobre todo por la ubicación de semejante roca.

Con una forma natural redondeada, la piedra parece colgar del precipio y da la sensación de que en cualquier momento se va a desprender de su base y rodará cientos de metros al vacío. La roca tiene unos 7,60 metros de altura y 15 de circunferencia y se asienta sobre una plataforma de roca natural que parece haberse formado naturalmente para actuar como  base. Esta mole de granito se encuentra en un plano inclinado y el área de contacto es extremadamente pequeño. La piedra sobre la que descansa son independientes entre sí; la roca de oro tiene un voladizo de la mitad de su longitud y se alza en el extremo de la superficie inclinada de la roca base. Hay una caída vertical pura, un precipicio en el valle de abajo.images images (1) descarga (2) 12706615945_143dd9e735_b 4349243615_25ab7c65e0 2334297709_b1c4c1b1c1 507382615_fc40f29eb5 68886d03f709f617560008089a7218a1-d72swob

Se dice que su construcción fue realizada durante la vida de Buda, hace más de veinticuatro siglos y parece desafiar la gravedad, dándole a su imagen un toque místico difícil de interpretar.  Ha permanecido inmóvil durante 2400 años resistiendo los fuertes vientos que soplan a esa altura y a varios movimientos sísmicos que aunque leves, amenazaron con tumbarla.

Según la creencia, fue Buda en una de sus varias visitas a este mundo, el que le regaló un mechón de su cabello a un ermitaño llamado Taik Tha. Este se la obsequió a su rey, con el deseo de que el pelo se transforme en una gran roca. El rey encontró la roca en el fondo del mar y la trasladó hasta la montaña donde se encuentra hoy, sostenida por el pelo que impide que  caiga.

De octubre a marzo, la plataforma de la pagoda es iluminada con velas y miles de fieles se reúnen día tras día en torno a la dorada roca ofreciendo frutas, inciensos y hojas bañadas en oro. Por supuesto también cabellos que son los que simbólicamente alimentan el mito.
Si bien esto es impresionante, no lo es menos la construcción de la pagoda misma que se levante sobre la cima de la roca, casi mágicamente desafiando las más elementales leyes de la arquitectura.

Con sus siete metros de altura, el pequeño edificio semeja la cresta de la roca dorada y da la sensación de seguir esperando una nueva visita de su dios…

Obviamente quedan preguntas por responder: ¿cómo construyeron la pagoda en esa roca irregular con el riesgo que eso implica…? ¿Y cómo lograron los fieles recubrir de oro la parte frontal de la piedra que mira el precipicio?…

Tal vez, sólo Buda pueda contestarlo…

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