Samarkanda, la bella


images (10)En el eje de las viejas rutas comerciales de Asia Central, la fabulosa ciudad de Samarkanda ha atraido a peregrinos y ladrones por igual, los cuales han debido atravesar desiertos y montañas durante más de 2000 años.

A lo largo de la Antigüedad y la Edad Media, confluían en Samarkanda, la ruta de la Seda que iba desde China hasta el Mediterráneo, y la ruta comercial entre la India y Occidente.images (13)

Samarkanda es una de las ciudades más antiguas de Asia Central, en un oasis bañado por los canales del rio Zarafshan. En 329 a.C. cuando se llamaba Maracanda y era la capital de Sagdiana, fue tomada por Alejandro Magno, rey de Macedonia, camino de la India.  Más tarde en poder de los turcos, árabes y persas, las sucesivas oleadas de ejércitos nómadas en la epoca medieval fueron el principal motivo de su fortuna.images (12) images (11) images (9)

Timur Lang, apodado “Pata de Hierro” por una primitiva prótesis colocada para subsanar la pérdida de una pierna por una herida de flecha, ejerció una gran influencia sobre la ciudad. Nacido cerca de Samarkanda en 1336, resolvió encabezar el decadente imperio Mongol para lograr su restauración.  Lanzó así sucesivas campañas desde el Mar Negro hasta el Valle del Indo, aniquilando poblaciones y forjando pirámides con sus esqueletos. Solo perdonó la vida de varios artesanos a los que invitó a la capital. Estos hombres la convirtieron en una ciudad de encantadoras cúpulas relucientes y minaretes descollantes, dignas de un emperador.images (8) images (7) images (6)

Entre operaciones militares, Timur acampaba fuera de la ciudad dirigiendo la construcción. Todas las superficies fueron cubiertas de azulejos vidriados multicolores formando vistosos mosaicos que reflejaban la luz, con lo que Samarkanda se convirtió en una joya brillante cuyos destellos retozaban bajo el sol.

A su triunfal regreso de la India, Timur quiso proclamar su grandeza con la construcción de una super mezquita, la mayor del mundo islámico.  Llamada Bibi Khanum fue comenzada el 11 de mayo de 1399 y concluida cinco años después, gracias a la energía de 200 artesanos, 300 obreros y 95 elefantes. Su monumental cúpula sigue dominando la ciudad.

A pesar de su brutalidad, la dinastía fundada por Timur dio pie al gran renacimiento artistico y cultural de Samarkanda en los siglos XIV y XV, con importantes contribuciones a la arquitectura y la astronomía islámica.

Con el paso del tiempo, su fortuna menguó tanto para el siglo XVIII que a partir de 1720 estuvo desabitada durante 50 años. En el siglo XIX cayó bajo dominio ruso. Como capital provincial y con el tendido de líneas férreas en 1896 inició su recuperación.

Hoy forma parte del estado independiente de Uzbekistán y es un importante centro de exportación de productos agrícolas.


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