Talento y Odio


Si hubo dos grandes talentos a lo largo de la Humanidad, ellos son los de Leonardo Da Vinci y Miguel Angel Buonarroti.  Quiso la historia que estos dos enormes artistas, sean contemporáneos. Y eso hizo de ellos una novela muy particular.

Leonardo

Leonardo

Miguel Angel

Miguel Angel

En 1503, se les pidió que pintaran escenas de guerra para decorar los muros de una habitación del Palazzo Vecchio de Florencia.  Esto podría haber sido una gran oportunidad para relacionarse artísticamente y que el mundo tuviera una obra monumental descripta por los dos grandes genios. Pero el asunto no prosperó.

Lo cierto es que Leonardo y Miguel Angel se detestaban.  Eran dos personalidades totalmente opuestas, solamente parecidas en cuanto a sus respectivos talentos.

Cuando Leonardo tenía más o menos 50 años, ya era rico y famoso. Estaba acostumbrado a las visitas de príncipes y reyes, tenía sirvientes, vestía las ropas más finas y utilizaba lo mejor para adornar su larga y elegante figura. Era célebre por su carisma y encanto.  Por su parte, Miguel Angel que era 23 años menor, era muy diferente: mal hablado, desordenado, agresivo y solitario se destacaba por su nariz rota y un cuerpo musculoso que tenía más aspecto de luchador que de artista.

Ultima Cena de Leonardo

Ultima Cena de Leonardo

David de Miguel Angel

David de Miguel Angel

Fue imposible que estos dos grandes, pudieran llevarse bien. Da Vinci era lento y metódico y se comportaba siempre con mucha elegancia. En cambio Miguel Angel pintaba, rompía y hacía rabietas con la misma intensidad. Los aires y la gracia de Leonardo lo sacaban de quicio y era común escucharlo blasfemar contra él. En cierta ocasión, esta bronca llegó a las calles de Florencia una mañana en que se cruzaron. Los insultos y bravuconadas de Miguel Angel esta vez ofendieron a Leonardo y a punto estuvieron de irse a las manos en forma violenta.

En una ocasión Miguel Angel se burló de Leonardo porque éste no acabó el proyecto más famoso que jamás había emprendido: una estatua ecuestre del duque de Milán.

Lo cierto es que Da Vinci solía dejar muchas veces sus obras inconclusas. Su mente asombrosamente fecunda, siempre iba en busca de nuevos terrenos y pasaba de un proyecto a otro, de la escultura a la arquitectura o los inventos, y a menudo no terminaba ni una cosa ni la otra.  Sin embargo, sus obras terminadas, como la Gioconda por ejemplo, se cuentan entre lo más bello de la historia del arte.

Palazzo Vecchio

Palazzo Vecchio

A los dos les fascinaba el cuerpo humano.  Leonardo disecaba cadáveres en busca de conocimientos científicos y Buonarroti exageraba las figuras fuertes y musculosas para lograr efectos artísticos

Miguel Angel fue un hombre del Renacimiento, sobresaliente en muchas disciplinas, como arquitectura, poesía, pintura, escultura…Sin embargo, a diferencia de Leonardo, dejó numerosas obras maestras, como por ejemplo el David, en Florencia o la magnífica bóveda de la Sixtina en el Vaticano.

Pero…¿Qué pasó entonces con las pinturas que se les pidió hicieran para el Palazzo Vecchio?.  Las de Miguel Angel nunca pasaron de ser dibujos iniciales o bosquejos. Sin embargo Leonardo las pudo terminar, pero seguramente por falta de motivación, la técnica que empleó fue un desastroso fracaso y los colores rapidamente se desvanecieron muy poco tiempo después de finalizada. Ya no queda absolutamente nada, aunque pudo haber sido una muestra genial del talento de dos grandes artistas del renacimiento que se detestaban y nunca pudieron llevarse bien. Una pena.

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