Edison, el insensible


 

Tomas Edison

Tomas Edison


Tomas Alva Edison fue uno de los mayores inventores de todos los tiempos, aunque a decir verdad, varios de sus inventos fueron robados de otros inventores, o simplemente mejorados levemente para ganar alguna que otra patente.

Si bien es cierto que este hombre nacido en Ohio en 1847, fue un prolífico creativo, también es cierto que no tenía el más mínimo escrúpulo a la hora de pretender hacer dinero.

En su lucha contra uno de los más sublimes inventores de todos los tiempos, el inigualable NICOLA TESLA (así, todo en mayúsculas), Tomás Edison no dudó en cometer las más finas tropelías.  El hombre estaba empecinado en una carrera contra el tiempo y decidido a demostrar que la corriente alterna que Tesla había desarrollado, era muy peligrosa para ser usada. Con el criterio de un empresario frío y calculador, Edison solo pensaba en la manera de desacreditar el trabajo de su oponente, al que dicho sea de paso, ya había estafado una vez cuando no le pagó lo que le había prometido siendo su empleador.

Por aquellos años, el Mago de Menlo Park (así se lo conocía) buscaba la manera de anular a su adversario, que estaba trabajando gratis para mejorar la iluminación del mundo.

Mientras eso ocurría, en un famoso circo de la época, el Forepaugh, una elefanta llamada Topsy era víctima del maltrato de sus cuidadores, los que rudamente la castigaban y abusaban, quemándola  incluso con colillas de cigarrillos. Una mañana Topsy se rebeló y aplastó a tres de ellos. El pobre animal fue sentenciado a muerte y aquí aparece Edison, ofreciendo sus servicios “sinceros”. Planificó la manera de quitarle la vida mediante un golpe eléctrico y exigió que sea con la corriente de Tesla, al solo efecto de demostrar el daño que podría causar. Edison era un despiadado hombre de negocios y estaba seguro que si un animal de este tamaño moría electrocutado, ningún ser humano se animaría a usar el nuevo método de su oponente.

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Comenzaron alimentando a Topsy con zanahorias rellenas con cianuro de potasio. Luego le ataron unos zapatos de metal y ante la vista de prestigiosos invitados, le aplicaron más de 6.000 voltios.  El morboso espectáculo fue visto por más de 1500 espectadores y Topsy murió al poco rato.  Aún con todo esto, Edison perdió la guerra de las patentes y Tesla iluminó el mundo, pero ni lerdo ni perezoso este inescrupuloso perdedor se llenó de plata apelando a su plan B:  Había filmado toda la secuencia de la muerte de Topsy y la película “Electrocutando a un elefante” recorrió el planeta y explotó en boleterías.

Edison murió millonario en 1931, Topsy murió injustamente en 1903 y Nicola Tesla falleció pobre y casi olvidado en 1943.

Así es este mundo…a veces algo injusto.

 

Nicola Tesla

Nicola Tesla

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