La Guerra más larga


Las guerras son siempre sinónimos de muerte y destrucción, excepto si la guerra es muy tonta, aunque de estas hay pocas. Una de ellas es la guerra entre Holanda y las islas Scilly.

En abril de 1986 los holandeses le pusieron fin a la guerra más prolongada en la historia de esa nación y quizás del mundo. Su embajador en Londres voló a St. Mary, en las islas Scilly frente a la costa sudoeste de Inglaterra, con una declaración de paz que terminó con un conflicto que había durado 335 años, entre Holanda y ese plácido archipiélago.

Islas Scilly

Islas Scilly

Durante todo ese tiempo no se lanzó un solo tiro ni se derramó una sola gota de sangre. Comenzó como un extraño resultado de la primera revolución inglesa. En un intento de llenar sus arcas vacías, los monarcas otorgaron a los isleños de Scilly, que habían apoyado al rey contra el Parlamento, el derecho de practicar “expediciones legítimas”. O sea, dicho claramente, a efectuar actos de piratería.

Eso afectó fundamentalmete a los holandeses, porque sus barcos pasaban cerca de las islas, camino a las Indias orientales. En 1651, el almirante holandés Maarten Tromp ordenó a los isleños que desistieran de ser piratas, pero estos se negaron y allí nomás se les declaró la guerra.

Poco después fue Tromp, quien recibió de la marina británica, la orden de no interferir, ya que los ingleses podrían resolver sus propios problemas. Y así, sin más ni más, la historia pareció concluir, pero no oficialmente.

Hasta 1985, nadie se había percatado que la guerra nunca había terminado en los papeles. No había un solo sello ni firma que rubricara el fin de las disputas, o sea que la guerra estaba en pie.  Esta estúpida contienda donde nadie peleó y donde ni siquiera un cañonazo perturbó la tranquilidad de las islas, duró más de tres siglos y  finalizó gracias a que alguien, en Holanda, decidió revisar la historia.

Dicen los irónicos que la lucha terminó porque los isleños esperaban atraer turistas de Holanda, ya que desde hacía mucho tiempo habían dejado de aparecer los barcos de guerra holandeses o las embarcaciones para piratear.

La historia del mundo está plagada de hechos estúpidos.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *