Jeanne Barret


JEAN BARETUna de las plantas de jardín más bonitas y coloridas es la bugambilia. Esta planta trepadora le debe su nombre a un navegante llamado Louis Antoine de Bouganville, que fue el comandante de una expedición marítima que tenía por objeto encontrar nuevas tierras colonizables y que dio la vuelta al mundo, con bandera francesa, entre 1766 y 1769.

Él la dio a conocer una vez de regreso. Pero detrás de esta historia de bella naturaleza, hay otra muy particular que casi se pierde en la noche de los tiempos. Resulta que en ese viaje se había embarcado un médico y naturalista llamado Philibert Commerson. Este hombre estaba enamorado de una humilde mujer que contrató al enviudar de su primera esposa y que trabajaba en su casa como personal doméstico. Se convirtieron en amantes ocultos y luego en pareja formal, pero el problema consistía en que la Marina Real cuya expedición empleó dos barcos de guerra franceses, no permitía embarcar mujeres y Commerson no se hacía a la idea de abandonar a su amor durante tanto tiempo.  Así fue que la desconocida novia embarcó a la aventura pero disfrazada de hombre. La hizo subir, para no despertar sospechas, en un puerto distinto al que él había embarcado y vestida de marinero la utilizó como si fuera un varón secretario.

Esta mujer se llamaba Jeanne Barret y fue la encargada de clasificar todas las especies que su amante estudiaba, sin despertar sospechas sobre su identidad sexual. El mérito de Jeanne no solo radica en su valentía, sino que tiene rigor científico porque fue pionera en participar secretamente y en forma plena de la investigación natural, en una época en que las mujeres no eran tenidas en cuenta.

Dos años después de embarcar se la descubre y son obligados a bajar en la isla Mauricio, sitio donde moriría prematuramente el naturalista. Sola y sin recursos, Jeanne abrió un cabaret donde conoció a un oficial naval francés con el que se casa y regresa a Francia en 1774, completando así su vuelta al mundo por los mares.

Jeanne Barret fue la primera mujer en dar la vuelta al globo terráqueo y como botánica ayudante clasificó más de 500 especies vegetales. Pese a eso se la mantuvo injustamente olvidada hasta el año 2011, cuando un científico de la Universidad de Utah, bautizó con el nombre de Solarum Barretiae una planta de Ecuador y de Perú que crece oculta en el sotobosque.  Tuvieron que pasar casi dos siglos y medio para honrar la memoria de la primera mujer que cincunnavegó al planeta, se animó a embarcar disfrazada de hombre y clasificó centenas de especies desconocidas en su época.

Nunca es tarde para un justo homenaje.5d0aa69561aec84fb287d090c4a767fe 4137114c31f59c4d20850de4c3db9c59 (1)

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